Consecuencias de exceso de ondas beta y gamma en mi cerebro

El cerebro humano y su registro

El cerebro humano está formado por millones de neuronas, las cuales se agrupan y crean conexiones llamadas sinapsis neuronal. Éstas generan pequeños impulsos eléctricos en su respectiva región y transmiten la información de unas a otras permitiéndonos funcionar en nuestro día a día.

El Electroencefalograma es la técnica más utilizada hoy en día para el registro de la actividad eléctrica generada por el cerebro. Este registro se obtiene colocando electrodos en el cuero cabelludo, los cuales reciben información en vivo de la actividad cerebral en forma de ondas. Estas ondas generalmente se clasifican según su frecuencia, amplitud y región de aparición en el cuero cabelludo. Estas clasificaciones dependen completamente de factores como la edad del sujeto, el estado de alerta, género etc.

Las Ondas beta

Se producen cuando el cerebro está implicado en actividades mentales. Son las de mayor velocidad de transmisión de entre las cuatro (theta, delta, alfa y beta). Su frecuencia oscila entre los 12 y 35 Hz, y denotan una actividad mental intensa. Cuando una persona está ordenando una tarea a su cerebro se encuentra emitiendo este tipo de ondas. En general, la función de la corteza es el procesamiento de información de nivel superior y tiende a generar más ondas beta cuando participa en este procesamiento.

La banda de frecuencia de beta tiene un rango relativamente grande, por lo que se ha dividido en:

  • LOW BETA (12-15HZ): También llamado Ritmo Sensoriomotor (SMR). Estas ondas se producen cuando el cuerpo está quieto pero la mente está enfocada. Este estado facilita el pasar a la acción cuando sea necesario. El aumento de este tipo de ondas puede producir una mejora en la atención y en la relajación.
  • MID BETA (15-18hz): Está asociado a pensar, ser consciente de sí mismo y del entorno. Estar alerta y activo, pero no agitado.
  • HIGH BETA (18-30hz): Existe una activación general de las funciones de la mente y el cuerpo. Aumentar este tipo de ondas puede inducir un estado de alerta y agitación.

¿Qué supone el exceso de ondas beta?

Las ondas beta están asociadas con estados de vigilia, alerta y concentración activa. Por lo general, están presentes cuando la persona está pensando activamente, resolviendo problemas o realizando actividades mentales. Sin embargo, una actividad excesiva de las ondas beta puede provocar diversos efectos en el cerebro y verse reflejadas en un comportamiento desadaptativo:

  • Estrés y Ansiedad: una de las causas más comunes de actividad excesiva de ondas beta en el cerebro es la aparición de estrés y ansiedad. Cuando las personas están bajo estrés o experimentan niveles elevados de ansiedad, sus cerebros generalmente producen más ondas beta, llegando a un estado de hiperexcitación e hiperactivación, donde el cerebro está excesivamente alerta y vigilante, dificultando que las personas se relajen o entren en un estado de calma. Esto puede provocar problemas para dormir o dificultad para meditar.
  • Overthinking: la actividad excesiva de las ondas beta puede provocar pensamientos excesivos o acelerados. Esto puede dificultar la concentración en tareas específicas o tranquilizar la mente. Este fenómeno puede incluso contribuir al desarrollo de trastornos como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
  • Problemas de atención: las ondas beta están asociadas con la atención y la concentración, pero un exceso de actividad beta puede provocar dificultades con la atención. A las personas les puede resultar difícil concentrarse en una tarea durante un período prolongado o pueden distraerse fácilmente. Algunas investigaciones sugieren que las personas con TDAH pueden exhibir patrones anormales de actividad de las ondas beta, incluidos niveles elevados de ondas beta. Sin embargo, la relación entre las ondas beta y el TDAH aún se está estudiando.
  • Síntomas físicos: algunas personas pueden experimentar síntomas físicos como dolores de cabeza tensionales, tensión muscular o aumento del ritmo cardíaco debido a la actividad excesiva de las ondas beta.
  • Fatiga: Los períodos prolongados de actividad beta excesiva también pueden provocar sensaciones de fatiga o agotamiento mental. Esto se debe a que el cerebro trabaja horas extra, lo que puede agotar las reservas de energía.

Posibles Causas de exceso de actividad rapida:

  • Uso de estimulantes: Ciertas sustancias, como la cafeína o las anfetaminas, pueden aumentar la actividad de las ondas beta en el cerebro. Estas sustancias estimulan el sistema nervioso central, lo que aumenta el estado de alerta y la producción de ondas beta.
  • Privación del sueño: la falta de sueño o la mala calidad del sueño pueden alterar el equilibrio normal de las ondas cerebrales, incluido un aumento en la actividad de las ondas beta. La privación crónica del sueño puede provocar un exceso persistente de ondas beta y síntomas asociados, como irritabilidad y dificultad para concentrarse.
  • Sobreestimulación: la exposición a estímulos sensoriales excesivos o períodos prolongados de estimulación mental pueden provocar un aumento de la actividad de las ondas beta. Esto puede ocurrir en ambientes con ruidos fuertes, luces brillantes o altos niveles de demanda cognitiva.
  • Trastornos psicológicos: Ciertos trastornos psicológicos, como el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico o el trastorno obsesivo-compulsivo, pueden estar asociados con una actividad excesiva de las ondas beta. En estos casos, la respuesta del cerebro a los estímulos emocionales o cognitivos puede estar desregulada, lo que lleva a una mayor producción de ondas beta.
  • Lesión cerebral o traumatismo: una lesión cerebral traumática u otros tipos de daño neurológico pueden alterar el funcionamiento normal de las ondas cerebrales, incluido un aumento de la actividad beta. Esto puede ocurrir como resultado de un daño directo a las estructuras cerebrales o como una respuesta secundaria a una inflamación relacionada con una lesión o cambios en los niveles de neurotransmisores.
  • Condiciones neurológicas: algunas afecciones neurológicas, como la epilepsia o el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), pueden estar asociadas con anomalías en los patrones de ondas cerebrales, incluido el exceso de actividad beta. Estas condiciones a menudo implican una desregulación de las redes neuronales y los sistemas de neurotransmisores que contribuyen a la actividad alterada de las ondas cerebrales.
  • Efectos secundarios de los medicamentos: ciertos medicamentos, particularmente estimulantes o medicamentos que afectan los niveles de neurotransmisores, pueden alterar los patrones de ondas cerebrales y provocar un aumento de la actividad beta como efecto secundario.

Es importante señalar que, si bien la actividad excesiva de las ondas beta puede tener estos efectos, las ondas beta en sí mismas no son inherentemente dañinas. Desempeñan un papel crucial en la función cognitiva y son necesarios para actividades que requieren concentración y estado de alerta. Sin embargo, como cualquier actividad cerebral, un desequilibrio o exceso puede acarrear consecuencias negativas. Si experimenta síntomas persistentes relacionados con una actividad excesiva de las ondas beta, puede resultar útil consultar con un profesional y sería recomendable realizar un proceso terapéutico con Neurofeedback. En nuestro centro ofrecemos un servicio multidisciplinar con un equipo altamente profesional.

Rellena el formulario, responderemos a la brevedad

Por favor, activa JavaScript en tu navegador para completar este formulario.
Quiero que me llamen
Politica y privacidad
*Todas nuestras terapias se pueden realizar online a excepción de Neurofeedback
Abrir chat
1
¡Hola! ¿En qué podemos ayudarte?