Afectación de marihuana en las ondas cerebrales

El cannabis, comúnmente conocido como marihuana, es una sustancia psicoactiva con reconocidos efectos depresores en el sistema nervioso central. Dos de sus compuestos químicos principales, el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD), juegan un papel significativo al interactuar con nuestro sistema, alterando funciones fisiológicas, cognitivas y de estado de ánimo.

Al consumir marihuana, los individuos pueden experimentar una gama de síntomas como euforia, alteraciones perceptivas sensoriales, incremento del apetito, relajación muscular y mental, dificultades en la coordinación motora y cambios cognitivos incluyendo déficit de atención y ralentización del procesamiento de información. Estos efectos pueden perdurar de 2 a 3 horas. Sin embargo, el uso continuado puede llevar a consecuencias más persistentes.

El THC puede acumularse en el organismo, requiriendo aproximadamente 4 semanas para su completa eliminación en consumidores esporádicos. Los consumidores habituales podrían necesitar un período considerablemente más largo para restablecer plenamente sus funciones cognitivas, y se sugiere que algunos trastornos resultantes podrían volverse crónicos.

 

Alteraciones a largo plazo del consumo habitual de marihuana en las ondas cerebrales

El consumo de cannabis puede tener varios efectos sobre la actividad cerebral, incluidos cambios en las ondas cerebrales. A continuación, se presentan algunas variaciones objetivadas sobre los efectos a largo plazo del consumo crónico de cannabis en los diferentes tipos de ondas cerebrales:

 

Ondas Delta: Son un tipo de ondas cerebrales categorizadas como lentas y asociadas con el sueño profundo y la relajación. El consumo crónico de cannabis se ha relacionado con un aumento de las ondas delta durante la vigilia, lo que puede contribuir a la sensación de somnolencia y letargo.

Ondas Theta: Las ondas theta están asociadas con la creatividad, la meditación profunda y el sueño. Algunos estudios sugieren que el consumo crónico de cannabis puede aumentar la actividad de las ondas theta, posiblemente mejorando la creatividad, pero también afectando a la calidad y la arquitectura del sueño a largo plazo y consecuentemente, a la memoria y el procesamiento cognitivo dado que el sueño juega un papel crucial en su consolidación. El exceso de ondas theta se ha llegado a relacionar con trastornos del sueño (como la apnea del sueño o el síndrome de piernas inquietas) y estrés crónico.

Ondas Alfa: Las ondas alfa están asociadas con un estado mental de relajación ligera, sin dejar de estar atentos a nuestro entorno. El consumo crónico de cannabis se ha relacionado con un aumento de la actividad de las ondas alfa, lo que podría provocar dificultades para concentrarse, mantener la atención y una disminución de la velocidad de procesamiento de la información.

Diversos estudios realizados con pacientes consumidores de cannabis en tratamiento con Neurofeedback, han objetivado un fuerte efecto residual, especialmente en el rango de 8 Hz. Éste potente alfa de 8 Hz parece ser muy resistente al entrenamiento descendente. Se ha observador que cuando se detiene el consumo por parte de los pacientes, se produce una gran mejoría en su capacidad de respuesta al entrenamiento, en esta frecuencia.

Ondas Beta: Las ondas beta están asociadas con el estado de alerta, la concentración y el pensamiento activo. El consumo crónico de cannabis puede disminuir la actividad de las ondas beta, lo que provoca un deterioro cognitivo, concretamente en las funciones ejecutivas (disminución de la capacidad de resolución de problemas, planificación, memoria de trabajo, inhibición…) y una disminución de la capacidad de concentración.

Ondas Gamma: Son ondas cerebrales rápidas asociadas a procesos cognitivos como la memoria, el aprendizaje y la percepción. El consumo crónico de cannabis puede afectar la actividad de las ondas gamma, lo que podría crear déficits en la función cognitiva y la retención de la memoria.

 

Consecuencias cognitivas a largo plazo del consumo de cannabis en las ondas cerebrales:

(observadas en estudios recientes)

Además de las consecuencias en los diferentes tipos de ondas, diversos estudios también han observado afectaciones cognitivas, que pueden llegar a ser crónicas, en los consumidores habituales de marihuana:

Disminución de la Coherencia de las Ondas: Se ha relacionado, en diversos estudios científicos, el consumo crónico de cannabis con alteraciones de la coherencia de las ondas cerebrales, lo que significa que la comunicación entre diferentes áreas del cerebro puede volverse menos eficiente. Esto podría resultar en una menor sincronización entre regiones cerebrales, afectando a funciones cognitivas específicas como la atención, la memoria, la toma de decisiones y el procesamiento de la información.

Disminución de la Plasticidad Cerebral: La plasticidad cerebral se refiere a la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse en respuesta a la experiencia. El consumo crónico de cannabis puede interferir con la plasticidad cerebral, lo que puede afectar la capacidad del cerebro para aprender y formar nuevas conexiones neuronales.

 

Consecuencias Cognitivas y Coherencia de Ondas a Largo Plazo

El uso crónico se ha vinculado con una disminución en la coherencia de las ondas cerebrales, afectando la comunicación entre distintas áreas cerebrales y, por ende, capacidades como la atención y la memoria. Asimismo, puede comprometer la plasticidad cerebral, vital para el aprendizaje y la formación de nuevas conexiones neuronales.

Es importante tener en cuenta que los efectos a largo plazo del cannabis sobre las ondas cerebrales pueden variar dependiendo de factores como la dosis, la frecuencia, la duración y la edad de inicio del consumo de cannabis, así como de las diferencias individuales en la química y la genética del cerebro. Además, la investigación sobre este tema aún está en curso y se necesitan más estudios para comprender completamente el impacto del cannabis en la actividad cerebral a largo plazo.

 

Consideraciones Críticas en el Tratamiento de la Adicción

El neurofeedback es una técnica que permite entrenar la actividad cerebral, proporcionando un método potencialmente eficaz para ayudar a las personas a regular su función cerebral. No obstante, es importante destacar que el entrenamiento en neurofeedback no es compatible con el consumo de cannabis. Los estudios indican que el tratamiento no resulta muy efectivo en individuos que actualmente consumen marihuana. Por tanto, es fundamental que los pacientes cesen el uso de cannabis para que el neurofeedback pueda ser efectivo en la mitigación de los síntomas de abstinencia, fortalecimiento de la resistencia a los impulsos de consumo y la recuperación de la función cognitiva comprometida por el uso prolongado de la droga.

El enfoque del neurofeedback en el contexto de la adicción a la marihuana puede ser prometedor, pero requiere que los usuarios estén libres del efecto de la droga para aprovechar al máximo la capacidad del cerebro de readaptarse y responder al entrenamiento. Este proceso es esencial para recuperar las áreas del cerebro afectadas por la adicción, en especial aquellas relacionadas con la toma de decisiones, el control de impulsos y la regulación emocional.

Se enfatiza la necesidad de un enfoque integral en el tratamiento de la adicción al cannabis, donde el cese del consumo es un paso crítico hacia la recuperación. La investigación continua es imperativa para entender mejor cómo el neurofeedback puede contribuir de manera significativa en este proceso, resaltando que la cooperación del paciente en detener el uso de cannabis es un requisito previo indispensable para el éxito del tratamiento.

 

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