Razones para poner un psicólogo deportivo en tu vida

Razones para poner un psicólogo deportivo en tu vida
Razones para poner un psicólogo deportivo en tu vida

Existen diferentes maneras de disfrutar de la actividad física y de llevarlo a la práctica como deporte a nivel de competición.

Practicar de forma regular un deporte y mantener unos buenos hábitos de vida es un aspecto importante a la hora de mantener un buen estado de salud, si comprendemos y compartimos la definición de salud como lo hace la OMS (Organización Mundial de la Salud:

« La salud es un estado de completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. »

Teniendo una visión global de este concepto, es tan importante mantener en un buen equilibrio y cuidar los aspectos emocionales, como físicos y sociales.

Centrándonos en el aspecto de la práctica del deporte, se ponen de manifiesto todos estos componentes ya que no sólo hay una implicación física, en cuanto al desarrollo del cuerpo, como sino también la interacción social con compañeros o entrenadores como también unos objetivos y metas que requieren de una buena capacidad psicológica para poder desarrollarlos.

La participación en un deporte desde pequeñ@ favorece la posibilidad de poder implicarse en procesos de competición aunque no es necesario iniciarlo de joven. Es importante diferenciar entre deportes mayoritarios como minoritarios ya que es una de las variables a tener en cuenta en esta dificultad o no, respectivamente, de poder participar en competición.

A lo largo de la práctica de un deporte se van sucediendo una serie de acontecimientos tanto positivos como negativos que influyen en el estado emocional y consecuentemente motivacional del deportista. De modo inverso, el estado psicológico de la persona puede interferir en la capacidad de concentración y rendimiento de su deporte.

Por poner un ejemplo, las dificultades que podría estar soportando a nivel psicológico un adolescente que tiene en el entorno familiar un proceso de duelo de uno de sus padres y una mudanza. El proceso de adaptación a esta nueva situación puede claramente interferir en el rendimiento deportivo. Se podría ver afectada la capacidad de concentración y provocaría una fluctuación de la motivación.

Además de la situación personal, existen una serie de características personales que son importantes para poder realizar un buen desempeño en cualquier deporte a nivel de competición:

• autoexigencia
• perfeccionismo
• planificación tanto a corto como largo plazo
• tolerancia a la frustración

Todas ellas son necesarias para poder progresar a nivel de competición. Si bien durante el propio entreno y competiciones se van consolidando y desarrollando, es importante poder tener ya de base estas características de personalidad en el deportista.

Hay momentos críticos en la evolución y trayectoria de un deportista como por ejemplo las lesiones o alguna enfermedad. Son procesos que como cualquier otra persona interfiere en la continuidad de su actividad e interrumpen la temporada en función del tipo de lesión. Aquí se pondría de manifiesto la tolerancia a la frustración.

Por otra parte, el disponer de un buen apoyo a nivel familiar y del entorno técnico, incluso si el objetivo es el de finalizar el proceso de competición tras esta interrupción, es importante. Muchas veces, el compartir el proceso de toma de decisiones y poder construir un proyector posterior tras una etapa de éxito deportivo es de vital importancia para una continuidad a nivel psicológico. Otro aspecto a tener en cuenta ya que es algo habitual, es tener que participar en procesos de selección para poder competir por lo que a veces puede generar momentos de tensión entre compañeros. Las habilidades de comunicación, tanto del entrenador como de los propios deportistas, y el buen clima a nivel social será un aspecto crítico en estos momentos. Las características competitivas y de rivalidad con los compañeros en estos momentos, que tras muchas horas de compartir entrenos son más que compañeros, son otros aspectos a valorar en la influencia del estado óptimo para poder desempeñar el deporte con los objetivos establecidos.

A ciertos niveles de competición se puede dar una cierta interferencia en el rendimiento académico. Suelen solaparse las edades de desarrollo en competición con el formativo y se pueden darse conflicto de intereses. También puede ponerse de manifiesto la renuncia a ciertos aspectos sociales, propios de la edad adolescente, que no son compatibles con la práctica del deporte. En ocasiones estas situaciones pueden generar incluso discusiones a nivel familiar.

En general, los psicólogos del deporte, pueden atender tanto al propio deportista como a su entorno de cara a mejorar si óptimo desarrollo tanto a nivel deportivo como a nivel de salud. Contar con un profesional de referencia desde los clubes o federaciones es un aspecto importante para gestionar todos estos aspectos y atender mejor a cada persona.

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