¿Qué es la ansiedad y cómo combatirla?

¿Qué es la ansiedad y cómo combatirla?

LAS SITUACIONES COTIDIANAS NOS SOMETEN A FUERTE PRESIÓN MENTAL Y MENGUAN NUESTRA FELICIDAD.

Internet se popularizó desde hace tan solo 18 años, gracias a la aparición de las redes inalámbricas (Wi-Fi). Los teléfonos inteligentes (smartphones) han cambiado nuestra manera de relacionarnos, trabajar e interactuar. Estos avances han significado importantes oportunidades de desarrollo para que el mundo sea como lo conocemos hoy. Sin embargo, también ha impactado negativamente en nuestras vidas, esta sobrecarga de información a la que estamos expuestos tiene consecuencias, como por ejemplo, la ansiedad.

Nuestra mente tiene la capacidad de procesar mucha información, pero los volúmenes que manejamos cada día exceden esta capacidad y producen síntomas de estrés. Hemos sufrido una evolución social que supera el paso de nuestra evolución física, es decir, nuestro cerebro no ha evolucionado tan rápido como nuestro entorno, creando un desequilibrio.  Es nuestro trabajo a nivel personal alinearnos.

 

EL DESARROLLO EMOCIONAL Y EL ENTRENAMIENTO CEREBRAL SON UNAS DE LAS SOLUCIONES DE HOY EN DIA.

Un estudio presentado en el tercer Congreso Nacional de Inteligencia Emocional Iberoamericano plantea que casi el 50% de la población española presenta ansiedad en grado clínico. Este estudio también expone que las personas que presentan niveles clínicos de ansiedad tienen una Inteligencia Emocional más baja y una mayor tendencia a intentar controlar sus pensamientos y a creer que preocuparse en exceso por los problemas puede tener un efecto positivo en su bienestar. Y Es totalmente al contrario.

Desde que nacemos nuestro cerebro está sujeto al aprendizaje constante. Esta es la plasticidad cerebral. Y depende fundamentalmente de dos factores: la edad y la experiencia vivida.

La plasticidad cerebral se encuentra en su punto máximo durante los primeros años de vida, correspondiendo a la etapa del neurodesarollo. Posteriormente, el cerebro, al prepararse para nuevas funciones, ordena bajar esta misma plasticidad cerebral a lo largo de nuestra vida. 

El aprendizaje es una cualidad imprescindible, que disminuye con la edad. Sin embargo, puede aumentar, con un esfuerzo activo del aprendizaje: aprender un nuevo idioma o a tocar un instrumento musical nos puede ayudar a mejorar. 

Al aprender, nuestro inconsciente se rellena de información y poco a poco construye nuestra personalidad psicológica y emocional. Esto constituye el 80% de nosotros y recuerda absolutamente todo lo que hemos vivido. Esta misma elasticidad cerebral forma lo que somos hoy. Con sus lados positivos y negativos.

Cuando entramos en la fase de desarrollo personal, los profesionales nos enseñan a identificar, aprender y desaprender lo que nos servirá o no, en esa etapa de evolución. Nos ayudan a poder progresar sin estar limitados por propias creencias creadas por esa misma plasticidad cerebral.

Las situaciones cotidianas nos pueden hacer encontrar bajo mucha presión psicológica, por ejemplo: exámenes, tratamientos, relaciones personales, situaciones laborales, etc. Esta presión experimentada en un primer plano psíquico, en muchos casos, pasa al plano físico y se manifiesta con diferentes síntomas. Cuando somos incapaces de atender esta llamada emocional, inevitablemente nuestro cuerpo sufre.

 

¿Soluciones?

Hoy en día existen muchas herramientas que nos ayudan a entender de dónde proceden estos síntomas. Los métodos evolucionan, integrando técnicas tradicionales con herramientas actuales provenientes de otras disciplinas, como la neurociencia. Estas se focalizan en el problema y actúan con mayor efectividad.

Las terapias avanzadas rompen con la idea de que una terapia debe ser lenta y extensa. Por ejemplo, el EMDR, un abordaje psicoterapéutico que trabaja sobre el propio sistema de procesamiento del paciente, nos demuestra que podemos ver resultados efectivos en un tiempo relativamente corto.

También, el NEUROFEEDBACK , es una terapia que nos enseña a regular y modificar selectivamente determinados parámetros de nuestra actividad cerebral. Esta, llamada también el gimnasio del cerebro, nos permite incrementar nuestra capacidad de aprendizaje y llegar a etapas de plasticidad cerebral tales como en la adolescencia o en la niñez, en las cuales podremos integrar mucho más rápido y fácilmente.

Estas terapias trabajan sobre un objetivo final muy concreto: el bienestar psicológico, físico y emocional de la persona. A través del balance de estos tres factores, logramos experimentar emociones y estados como la felicidad, satisfacción y claridad.

Estar en equilibrio, nos permite ganar la fluidez y tomar decisiones que no fuimos capaces de tomar antes. ¡Una nueva perspectiva marca la diferencia!

 

 

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información.

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar