La importancia de saber cual es tu perfil emocional

La importancia de saber cual es tu perfil emocional

Descubre tu perfil emocional

 

¿Por qué algunas personas tienen menos dificultades que otras a superar un fracaso amoroso o un duelo? ¿Por qué algunas personas pueden reconocer con facilidad las emociones de los otros? ¿Por qué algunos tienen una actitud tan positiva ante la vida y otros tan negativa?.

Desde hace bastantes años los psicólogos y los neurocientíficos han empezado intentar resolver estas preguntas y a investigar cuales son los factores que determinan estas diferencias entre las personas.

Hasta finales del siglo XX no era muy popular en el campo científico estudiar las emociones, de hecho, no conocíamos el papel que estas tenían en nivel cognitivo para la salud, y tampoco como estas podían afectar en nuestros logros en la vida.

Después de años y años de investigación con seres humanos hoy sabemos que las emociones juegan un papel muy importante en nuestra salud mental, ya que estas pueden interrumpir funciones cognitivas racionales y afectar nuestra salud.

La neurociencia moderna ha demostrado que las emociones actúan sobre el sistema inmunitario, hormonal y endocrino de las personas influenciando directamente nuestro cuerpo. Por ejemplo, si baja la actividad del sistema nervioso simpático, la cual es subconsciente y autónoma, el ritmo del corazón y la presión sanguínea deceleran siendo así un buen marcador de buena salud cardiovascular y reduciendo el riesgo de sufrir de ictus o de ataque de corazón.

Las emociones positivas elevan el nivel de la hormona del crecimiento y de las hormonas prolactina, que refuerzan el sistema inmunitario y de oxitocina, las cuales bajan la producción de cortisol, hormona del estrés.

Además, ha sido probado que las personas que a menudo se sienten solas, tristes y que no tienen vínculos sociales de apoyo psicológico tienen más probabilidades de enfermarse ya que el aislamiento social debilita el sistema inmunitario y favorece la producción de inflamaciones.

Todas estas evidencias científicas resaltan la necesidad de dar siempre más importancia a conocerse a uno mismo y saber identificar nuestra situación emocional.

Hoy en día, según la Organización Mundial de la Salud, cada vez más gente sufre trastornos psicológicos ya que está estimado que por lo menos uno de cada cuatro ciudadanos tendrá que enfrentarse a algún tipo de enfermedad mental a lo largo de su vida. Además, actualmente ya en España más del 9% de la población convive con algún tipo de enfermedad mental y en la raíz de este existe un desequilibrio emocional.

 

El primer paso para prevenir que suframos una enfermedad mental es el autoconocimiento y el autodescubrimiento.

 

Según Richard Davidson, profesor de psicología y psiquiatría de la Universidad Wisconsins-Madison, cada uno de nosotros tiene un único y diferente perfil emocional, así como cada uno tiene su perfil genético. Si el futuro de la medicina será caracterizado por el descifrado del ADN del paciente, el de la psicología será marcado por la comprensión de los patrones cerebrales específicos que son la base de nuestro perfil emocional único.

El perfil emocional ideado por R. Davidson comprende seis dimensiones:

  • Resiliencia, es decir la capacidad humana para recuperarse de la adversidad.

¿Eres una persona que después de una mala noticia se queda desanimado por mucho tiempo? o ¿después de una pelea con la pareja o un amigo se queda de mal humor todo el día?

¿Cuál es tu reacción a los contratiempos y a los fracasos? ¿Reaccionas con motivación, energía, determinación y la convicción que iras consiguiendo lo que quieres o te dejas llevar por la desesperación y te sientes inútil y resignado?

  • Actitud, que puede ser positiva o pesimista.

¿Tienes la tendencia a tener una actitud positiva y a afrontar la vida con una sonrisa cuando las cosas no van como te gustaría o te desanimas a menudo y dejas que tus emociones negativas oscurezcan tu día dejándote sin energía y con poca motivación?

  • Intuición social, que es la habilidad para captar los mensajes sociales indirectos de personas con las que nos relacionamos.

¿Te cuesta entender el estado de ánimo de las personas con las que te relacionas o tienes un buen nivel de empatía? ¿A menudo tienes la sensación de no entender porque alguien actúa de la manera en la que lo hace y que emoción puede estar teniendo mientras que te habla?

  • Autoconciencia, la capacidad de percibir y ser consciente de los sentimientos corporales.

¿Eres consciente de como tus emociones dirigen tus conductas y tus decisiones o te cuesta enterarte de que emoción estas teniendo a cada momento y de sus consecuencias en lo que dices o haces? ¿Eres bueno en descifrar los mensajes que tu cuerpo te envía o te cuesta entender porque haces lo que haces y porque reaccionas mal en algunas situaciones y en otras no?

  • Sensibilidad al contexto, es decir la habilidad de regular nuestras respuestas emocionales en respuesta al contexto en el que nos encontramos.

¿Eres capaz de inhibir algunas conductas que sueles tener en contextos en los que sabes serian inapropiadas o a menudo te pasa que te digan que tu conducta o tu contesta eran inadecuadas al contexto?

  • Atención, que refleja facilidad con la que nos concentramos en desarrollar una tarea.

¿Tienes buena capacidad de enfoque o te cuesta mantenerte concentrado mientras que hay ruidos o mucha estimulación en el entorno en lo que te encuentras? ¿Te distraes con frecuencia con estímulos externos o con pensamientos mientras que estas desarrollando una tarea? ¿La gente que te conoce bien suele decirte que a menudo eres despistado y que no te enteras de muchas cosas porque estas con la mente en otro lugar?

Cada uno de nosotros se encuentra en un determinado punto y tiene un perfil emocional único que refleja la manera en que nuestras redes neurales están organizadas.

Estos patrones cerebrales se han ido creando durante la niñez y son el resultado de la interacción entre nuestros genes y las experiencias que tenemos, así que los cambios pueden ocurrir en respuesta a nuestras experiencias pero también ser generados internamente en respuesta a nuestras creencias y nuestros pensamientos.

Si te reconoces en las descripciones de un extremo disfuncional de cada dimensión podemos ayudarte a mejorar tu estilo emocional a través del Neurofeedback, ya que con el entrenamiento cerebral logramos modificar la función de algunas áreas cerebrales, debilitar algunos patrones y fortalecer otros para llegar a notar cambios en nuestro perfil emocional independientemente de nuestra edad.

Las emociones son una guía por nuestro comportamiento, una emoción ocurre cuando hay una necesidad de interrumpir una tarea para que el organismo se dé cuenta y ponga atención a una pieza clave de información y altere su conducta actual.

Acudiendo a terapia, mediante el Neurofeedback y el EMDR te ayudamos a entrenar tu cerebro para desarrollar tu conocimiento y fortalecer tu conexión con tu lado emocional para que estas puedan ser una guía más efectiva en tu vida.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información.

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar