¿Es posible controlar la ansiedad?

Controlar la ansiedad es el objetivo de todas aquellas personas que la sufren, pero es importante abordar la ansiedad desde otra perspectiva; no con el deseo de controlarla si no de canalizarla y afrontarla de la mejor forma posible.

¿Cómo saber si tengo ansiedad?

Experimentar ansiedad ocasional es algo normal. Sin embargo, cuando interfiere con las actividades diarias, no es proporcional al peligro real y se extiende en el tiempo, podríamos estar ante un trastorno de ansiedad.

Síntomas de la ansiedad

Algunos de los signos y síntomas más comunes de la ansiedad son:

  • Sentirse nervioso o tenso.
  • Sensación de peligro inminente o pánico.
  • Ritmo cardíaco aumentado.
  • Respiración rápida (hiperventilación).
  • Sudoración.
  • Temblores
  • Sentirse débil o cansado.
  • Problemas para concentrarse.
  • Problemas para dormir.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Dificultad para controlar la preocupación.
  • Evitación de aquello que desencadena la ansiedad.

¿Por qué tenemos ansiedad?

Cada persona puede experimentar la ansiedad de forma distinta y ésta puede haber sido causada por diferentes factores. Se cree que lo más probable es que no sea una única causa la responsable de la ansiedad, sino que están involucrados muchos componentes.

En cuanto a una posible causa genética, ciertas investigaciones han podido comprobar que existe una mayor probabilidad de desarrollar problemas de ansiedad si un pariente cercano los ha tenido. No obstante, no hay suficiente evidencia para afirmar que hay ciertos genes que nos hacen más vulnerables a sufrir ansiedad.

Por otro lado, se ha podido observar que las experiencias difíciles vividas en la infancia, la adolescencia o la edad adulta temprana son un desencadenante habitual de los problemas de ansiedad. Pasar por episodios traumáticos cuando eres muy joven probablemente tendrá un impacto particularmente grande.

Los problemas actuales también pueden desencadenar ansiedad. Por ejemplo: gran nivel de estrés, elevada incertidumbre, dificultades económicas, grandes cambios, pérdidas importantes, entre muchos otros factores.

Por último, también pueden ser causantes de ansiedad los problemas de salud física o mental y el abuso de ciertas drogas o medicamentos.

¿Controlar la ansiedad o canalizarla?

Controlar la ansiedad no debe ser el objetivo a adoptar frente a esta situación, ya que nos puede llevar a experimentar incluso un aumento de ésta. No obstante, existen algunas estrategias de afrontamiento que pueden ayudar con la ansiedad puntual que todos podemos sentir en ciertos momentos. Algunas de ellas son:

  • Tómate tiempo para ti y para tu desconexión. Practica yoga, escucha música, medita o aprende técnicas de relajación. Dar un paso atrás en ciertos momentos puede facilitar que tomes perspectiva y puedas ver las cosas de otra forma.
  • Aliméntate de forma saludable y haz ejercicio. Ser regular con la alimentación, mantenerse hidratado, seguir una dieta mediterránea o realizar ejercicio físico de forma habitual, son hábitos que ayudan al bienestar general.
  • Limita el alcohol y la cafeína. Estas sustancias pueden agravar la ansiedad y facilitar que se desencadenen ataques de pánico.
  • Dormir lo suficiente. Un sueño de calidad es aún más importante en momentos de estrés, ya que el cuerpo necesita dormir y descansar más.
  • Hazlo lo mejor que puedas. No hay que aspirar a la perfección, haz todo lo que puedas y siéntete orgulloso de lo que haces.
  • No puedes controlar todo. Es necesario asumir que no podemos tenerlo todo bajo nuestro control y debemos aprender a tolerar la incertidumbre.
  • Mantén una actitud positiva. Haz un esfuerzo por reemplazar los pensamientos negativos por positivos.
  • Descubre qué desencadena tu ansiedad. Es importante intentar averiguar si existe alguna causa concreta que podamos relacionar con la ansiedad ya que esto ayudará mucho a poder ponerle una solución.
  • Habla con alguien. Comunícate con amigos y familiares, exprésales cómo te sientes y cómo podrían ayudarte.

Estos consejos los podemos aplicar para llevar una vida equilibrada y ayudar a que la ansiedad y el malestar no aparezcan, no obstante, hay ocasiones en las que será necesario algo más.

¿Qué hago si no consigo canalizar la ansiedad?

Cuando tenemos ansiedad no debemos enfocarnos en controlarla, ya que en muchas ocasiones esto puede ser contraproducente y causarnos aún más sufrimiento. El objetivo será canalizar esta ansiedad, pero en ocasiones no es posible hacerlo por nosotros mismos y es muy importante darse cuenta de cuándo ha llegado el momento de buscar ayuda.
Si sientes que la ansiedad está siendo una constante en tu día a día y te está causando un malestar continuo, es necesario que acudas a un experto en salud mental.

Tratamiento para la ansiedad

El tratamiento de la ansiedad ha sido abordado desde diferentes perspectivas, principalmente con psicofármacos y con terapia psicológica.
Desde la psicología se ha tratado con éxito, utilizando diferentes tipos de terapias.

Una de las técnicas con las que se puede abordar la ansiedad es el EMDR. En las sesiones de EMDR se profundizará en el origen de la ansiedad, en las creencias y pensamientos que la están manteniendo en la actualidad y en la sintomatología que se manifiesta.

Otra técnica utilizada es el Neurofeedback. Tras realizar un primer EEG y analizar el patrón de ondas del paciente, se plantea un entrenamiento en el cual se reducirá el tipo de ondas que se asocian a la sintomatología ansiosa.

En Neuroscenter se realiza una primera evaluación, llevada a cabo por psicólogos expertos en este ámbito, para poder decidir cuál es el tratamiento idóneo para el paciente y así abordar la ansiedad de la manera más apropiada en cada caso.

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