Como recargar una mente cansada

Como recargar una mente cansada

A todos nos pasa a veces sentirnos bajo mínimos y sin energía. Es normal, simplemente se trata de una señal de nuestro cuerpo que nos invita a volver a pensar en nosotros mismos y en nuestras necesidades después de habernos olvidado de nuestro mundo interior. En una sociedad frenética, caracterizada por el estrés y las adversidades, es de vital importancia aprender a interpretar las señales que nuestro cuerpo nos comunica a través de diferentes formas de malestar.

Nuestro cerebro cada día tiene que procesar una cantidad enorme de información, planificar y organizar cada vez más tareas que van creciendo en la misma medida que nuestras responsabilidades. Para lidiar con todo esto, nuestra mente llega a consumir la mayoría de nuestra energía vital. Es fácil entender, entonces, como después de un periodo de grandes cargas emocionales y de estrés, llegue un momento en el que nuestro cuerpo nos invita a parar.

Por ejemplo, cuantas veces os habéis quedado bloqueados frente el ordenador e incapaces de acabar la tarea que estabais desarrollando? Cuantas veces habéis comido frente al ordenador por no perder tiempo de trabajo? Cuantas veces habéis llegado de noche con la mente exhausta y deseando ir a dormir? Estos son momentos clave para tomar conciencia de vuestras necesidades primarias. Es importante, aprender a reconocer el estado de estrés en el momento en que se activa en nuestro cuerpo y hacer frente a ello lo antes posible para que no gaste toda vuestra energía vital.

En el trabajo

Cuando nos sentimos bloqueados e incapaces de acabar la tarea en la que estamos implicados, es mejor tomarnos algunos minutos para desconectar de ella. Levantarse de la silla, caminar, pensar en algo que nos relaje y que nos de tranquilidad, ponerse los auriculares y escuchar nuestra canción favorita y simplemente dejar que la mente fluya y vaya donde quiere ir. Dejar ir el peso de la responsabilidad, en la mayoría de los casos, es la clave para cumplir nuestras responsabilidades de forma sana y exitosa. La próxima vez que te encuentres en una situación en la que sientes que tu mente está bloqueada y tu energía agotada, intenta durante unos minutos olvidarte de lo que tienes que hacer, enséñate a ti mismo a no sentirte culpable por escuchar las señales que tu cuerpo te está enviando y te sorprenderás de ver cómo, cuándo vuelvas a tus responsabilidades, todo te saldrá mejor y estarás satisfecho de tu trabajo.

En tu vida diaria

Toma hábitos saludables y acuérdate de guardar un espacio para pensar en ti y darte lo que te mereces. El momento de la comida, por ejemplo, es un momento fundamental para el bienestar de nuestro cuerpo. Intenta comer menos comida procesada y dedicarte completamente al momento de la comida. Aunque sean solo cinco minutos, cuando comas concéntrate solo en ello, ayudarás a tu cuerpo a procesar la comida de tal forma que sea una fuente de energía y no un ulterior gasto de ella. Comer en frente del ordenador, mientras estamos implicados en otras tareas, es de hecho, uno de los hábitos que sobrecargan nuestro cuerpo y nuestra mente quitándonos energía vital.

Dedica tiempo a ti mismo

Otras formas para volver a cargar las pilas después de un periodo de alto nivel de estrés es dedicar tiempo cada día para hacer algo que nos guste: puede ser cocinar un determinado plato, hablar con un amigo o salir a tomar algo con él, tocar un instrumento, ir a clase de yoga, al gimnasio, o simplemente disfrutar de una bañera caliente. Es esencial encontrar tiempo para una de estas actividades cada día, sobre todo en los días en que lo único que nos apetecería sería quedarnos en el sofá.

La vida diaria y el estrés laboral, las responsabilidades personales, familiares y financieras que caracterizan la forma de vivir de la sociedad occidental, pueden llegar a ser abrumadoras, por este motivo, es muy importante ser consciente del efecto que tienen sobre nuestra salud mental y física.

El cuerpo y la mente son organismos energéticos, cada vez que estamos en un estado de estrés estamos gastando una cantidad enorme de energía vital, tomar conciencia de ello y actuar conscientemente para relajar nuestros músculos y nuestra mente es la clave para poder llevar a cabo todas nuestras tareas sin llegar a una situación de extremo cansancio mental y físico que nos deje sin energía.

Una mente cansada es una mente ansiosa, permítete el lujo de cuidarte cada día y verás como todo lo demás fluirá sin tantos esfuerzos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para más información.

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar